Dulces sin culpa, Recetas

Caprichitos de otoño con chocolate blanco

Madroños bañados en chocolate blanco

¡Me encanta el otoño! No me canso de repetirlo cada vez que llega cada año. La temperatura un poco más fresca y la luz un poco más tenue, es como una primavera suave; incluso las plantas aprovechan para hacer un último esfuerzo y crecer antes de que llegue el frío.

Pero lo que más me gusta del otoño es su variedad de frutas y colores. La Naturaleza es sabia, antes de que llegue el invierno produce todos esos frutos y frutas cargados de nutrientes y antixoidantes que no hay que desaprovechar,

Los responsables de los colores en las plantas (flores, verduras, frutas, frutos, algas) son unas sustancias altamente antioxidantes que reciben el nombre de polifenoles. Es muy importante que incluyamos alimentos de colores variados en nuestra dieta y en crudo para beneficiarnos de los efectos antioxidantes y antienvejecimiento de estas sustancias.

Los polifenoles nos ayudan a combatir el exceso de radicales libres, agentes dañinos y oxidativos que nuestro organismo produce de manera natural durante los diversos procesos metabólicos. Los radicales libres también pueden proceder de un ambiente tóxico o contaminado, de la práctica de ejericico estresante o en exceso pero también de llevar una vida sedentaria, de una exposición a las radiaciones solares excesiva, de hábitos tóxicos (el tabaco, consumir excitantes o alcohol), del estrés, de una alimentación inadecuada con poco crudo o cocinados a temperaturas muy altas, o de los alimentos con tóxicos como los pesticidas de la agricultura intensiva o los colorantes, conservantes y otros aditivos texturizantes típicos de la alimentación industrializada, refinada o procesada.

El exceso de radicales libres provoca efectos perjudiciales diversos. Pueden dañar a nuestro ADN, a nuestro tejido conjuntivo, oxidan grasas y aceites enranciándolos y transformándolos en agentes altamente oxidativos, alteran proteínas y reacciones enzimáticas y metabólicas, dañan y debilitan partes esenciales de las células, debilitan el sistema inmunitario con lo que el organismo se ve menos capacitado para combatir enfermedades y virus…

¡Qué miedo! ¿No? Pues sí, si no te preocupas de comer crudos y alimentos con colores, que son, en definitiva, alimentos altamente antioxidantes. Fíjate qué fácil es combatir a estos agentes tan preocupantes. Convierte tus recetas en pequeños arcoiris, sin demasiada mezcla de ingredientes, y listos. No hace falta que incluyas todo tipo de alimentos diversos en la misma comida, sino que puedes incluirlos a lo largo del día. Si tu dieta es multicolor y muy alta en crudos (un 80% mínimo) ya no hará falta preocuparse de aprender los nombres químicos tan complejos de este o aquel complejo, vitamina, oligoelmento, polifienol… Es más, tanto color en el plato es una maravilla para la vista, y, los sabores sin alterar por métodos de cocción innecesarios, un placer para el gusto.

Incluir colores diversos en tu dieta te aportará de manera efectiva, sencilla y despreocupada estos agentes que tanto necesitamos todos con su efecto antioxidante y antialergénico. Estos antioxidantes, además, aumentan la actividad de la vitamina C, protegen ante hepatotoxinas, microbios, virus y formaciones tumorales, evitan la agregación plaquetaria y favorecen la salud del sistema cardiovascular y la salud de los tejidos en general, ayudan a una mejor circulación de la sangre, disminuyen la fatiga… La larga lista de beneficios continúa, pero yo pienso que por hoy ya te debes haber convencido de la importancia de comer alimentos de colores, de manera sencilla (para favorecer la digestión y asimilación de nutrientes) y mejor cuanto más crudos (para no destuir los delicados nutrientes en nuestros alimentos).

Bueno, bueno. Por hoy, enough is enough. Ya llegamos esta receta deliciosa, que, no te lo vas a creer, está cargada de antioxidantes y nutrientes beneficiosos, a parte de ser deliciosa.

Yo he utilizado madroños en mi receta, porque me encantan y están de temporada y los encuentro eco en una de mis tienditas eco favorita.

Si no encuentras madroños eco, no pasa nada. Puedes utilizar cualquier fruta pequeña de color intenso y tendrás el mismo efecto antioxidante. Puedes usar otra fruta de temporada como uvas negras, rojas, verdes, o frutos rojos (frambuesas, fresas, grosellas rojas), o bayas azules y moradas (grosellas negras, arándanos, moras).

Para la cobertura comparto contigo una receta nueva para prepara chocolate blanco. El chocolate es mejor siempre atemperarlo para conseguir una textura ideal, crujiente, sin grumos y estable a temperatura ambiente. En este link te explico cómo se atempera el chocolate, es más, en esta otra entrada tienes otra receta diferente para preparar chocolate blanco sin necesidad de lácteos.

Lo mejor de esta receta nueva de chocolate blanco es la leche de coco en polvo que he utilizado, leche de coco en polvo de Salud Viva. No sólo es deliciosa tal cual, o mezclada con agua para una leche casera instant y saludable, o añadida a tus batidos para una mayor cremosidad y un sabor increíble, sino que es fantástica para preparar chocolate blanco sin lácteos. Es una leche en polvo con un fondo dulzón muy suave, con lo que no necesitarás añadir nada como endulzante, especialmente si utilizas mi receta de chocolate blanco para bañar frutas. Qué digo, ni siquiera necesita añadir ningún endulzante para comerlo sólo. Pero si tienes un paladar que aún quiere muchos azúcares, le puedes añadir un par de gotitas de estevia con los principios activos (de venta en herbolarios) que combina muy bien en el chocolate blanco.

Y si estás en Barcelona y te interesa probar esta leche de coco espectacular, te recomiendo otra tiendita que es un tesoro con productos de excelente calidad, bio, vegan y gourmet que te sorprenderá seguro, The Living Food Bio Vegan Store. Aunque es un peligro, yo cuando voy a visitarlos salgo de la tienda como Papa Noel en plena Navidad, no digas que no te aviso.

Bien, bien. Aquí va la receta.

Caprichitos de otoño bañados en chocolate blanco

Ingredientes

250 gr de manteca de cacao cruda
100 gr de leche de coco en polvo de Salud Viva
Frutas rojas, azules y moradas de temporada (yo he utilizado madroños)

Método de preparación

En un bol, colocar el chocolate blanco atemperado. Recuerda que en esta entrada te explico cómo atemperar en chocolate.

Dejar caer una a una la fruta en el chocolate fundido atemperado y bañar bien en chocolate blanco con la ayuda de un tenedor. Las frutas deben estar lavadas, es importante para que la calidad del chocolate no se vea alterada por las partículas de agua.

Recoger la fruta con un tenedor, limpiar de exceso de chocolate de la base del tenedor en el borde del bol y dejar con cuidado la fruta sobre un papel de hornear. Repetir con el resto de frutas.

Dejar endurecer el chocolate a temperatura ambiente durante unos 30 minutos y volver a repetir el baño en chocolate blanco de cada fruta una a una para conseguir una cobertura más homogénea. Seguramente, el chocolate se habrá endurecido en este tiempo y tendrás que atemperar de nuevo.

Dejar endurecer el chocolate a temperatura ambiente y guardar en la nevera en un recipiente de cristal con tapa si es que no consumes tu fruta bañada en chocolate de inmediato.

Consumir en el momento o guardar en la nevera durante unos 3 días.

¡Bon appétit!