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Deconstruyendo cocos

Deconstruyendo cocos

La manteca o aceite de coco ha venido siendo etiquetada como dañina desde hace ya bastantes años, aunque hoy está empezando a retomar su lugar privilegiado en una dieta saludable e incluso quemagrasa.

Está demostrado científicamente que la mayoría de grasas saturadas de origen natural sin procesar —ni cocinar a altas temperaturas— son saludables, muy al contrario de lo que se piensa y de lo que vienen aconsejando muchos profesionales de la salud. No sólo no afectan los niveles de colesterol sino que  pueden ayudar a aumentar los niveles de colesterol bueno; es decir, las grasas saturadas naturales ayudan a mejorar el colesterol. Éste es el caso del coco, muy rico en grasas saturadas y con propiedades muy saludables.

Que sea crudo y de origen orgánico

Aunque se puede cocinar con el aceite de coco a altas temperaturas, lo ideal es consumirlo en crudo y de origen orgánico. El aceite o manteca de coco de primera presión en frío es ya un producto habitual en las tiengas especializadas en alimentación y salud; algunas marcas incluso certifican sus productos derivados del coco como crudos —leche de coco, aceite de coco, harina de coco—, es decir, preparados a una temperatura por debajo de los 42 °C.

No hay que confundir este aceite de coco crudo o de primera presión en frío con otros aceites procesados con métodos menos respetuosos y menos conscientes. El aceite de coco crudo es transparente como el agua  y su estado es líquido si está a una temperatura superior a los 25 °C, o de color blanco y estado sólido cuando se encuentra a menos de 25 °C y, en ambos casos, tiene un sabor refrescante; mientras que el aceite de coco procesado y no crudo tiene un color amarillento y un sabor rancio, este aceite de coco procesado sí que es nocivo y tóxico —como todas las grasas procesadas o refinadas—.

Un método de preparación consciente, respetuoso y compasivo

En mucha repostería y horneados se utiliza el aceite o manteca de coco como uno de los ingredientes principales. Este método de cocción a altas temperaturas altera la naturaleza beneficiosa de esta grasa saturada convirtiéndola en tóxica. En este caso, conviene evitar su consumo.

Una vez más, los métodos de preparación de alimentos de la cocina crudivegana nos aportan valiosos  beneficios dejando las propiedades naturales de la manteca de coco intactas y a los animales en paz.

Los beneficios del coco

El aceite de coco refuerza la salud cardiovascular, promueve la pérdida de peso, refuerza el sistema inmune, ayuda a tener un metabolismo saludable, es una fuente de energía inmediata, favorece la elasticidad y salud de la piel, ayuda al buen funcionamiento de la glándula tiroides, ayuda a regular los niveles de colesterol, ayuda a regular el índice glicémico.

El coco en la crucina. Cómo preparar manteca y harina de coco caseros

Además de estos beneficios, la manteca y la harina de coco son de una textura muy interesante para elaborar masas para bases de pasteles, cremas, mousses, chocolates, pastelitos e incluso panes salados.

La manteca de coco es fácil de encontrar, pero su precio no es de lo más asequible. También empieza a verse en algunas estanterias de algunas tiendas de alimentación y salud, harina de coco certificada bio y cruda. No es lo más común, pero también se encuentra el coco rallado de una textura más gruesa. A mí me gusta usar la gama de productos de Dr. Goerg cuando no he podido prepararlos yo misma; producen manteca o aceite, leche, mousse de coco, coco rallado, harina de coco y azúcar del polen de la flor de coco. En Barcelona he visto la manteca de Dr. Goerg en varias tiendas y más de sus productos en Vegacentre, donde sólo encontrarás productos ecológicos y veganos con  la ventaja de tener tienda física y online. También lo puedes comprar online en Fitovitalia o en Súper Alimentos Mundo Arco Iris, donde encontrarás más súper alimentos crudos, veganos y ecológicos.

También puedes preparar manteca, coco rallado y harina de coco en casa de una manera muy sencilla. El único requerimiento es que necesitas una licuadora lenta o slow juicer, no de las que cortan vegetales a alta velocidad y con cuchillas que centrifugan, sino de las que tienen un rodillo que gira lentamente y mastica los vegetales sin cortarlos hasta separar jugo de fibra. Si dispones de este utensilio, sólo tienes que licuar el coco ya pelado y cortado a cubitos pequeños para facilitar la tarea a la máquina y el slow juicer separará la pulpa del coco de la grasa. Con la pulpa obtenida —queda como coco rallado— puedes preparar harina de coco casera: deshidrata la pulpa hasta que esté seca a una temperatura de 40 °C —unas 4 horas— y muélela en un procesador de cocina hasta obtener una harina fina.

La harina de coco la puedes utilizar en cualquier receta que incluya harinas de cereales tanto para preparar dulces, postres, bases para pasteles como para hacer panes salados. Tiene una textura suave y un sabor también muy suave y ligeramente dulce.

Dulces de Navidad conscientes y compasivos

Para hacer los dulces típicos de Navidad, he utilizado cuatro cocos. Tras licuarlos, he obtenido 700 ml de manteca de coco, 300 ml de agua de coco y aproximadamente 1 kg de coco rallado.

Hacía años que no probaba los dulces navideños, hechos con manteca de cerdo o preparados con mucho azúcar o conservantes. Pero este año he decidido inventar la manera para prepararlos yo misma utilizando manteca de coco en lugar de la de cerdo. El resultado es espectacular. Nunca había probado mantecados y polvorones tan buenos.

Te dejo algunas fotos de los dulces navideños que preparé este año. Publicaré algunas recetas pronto, así que sigue sintonizando.

¡Bon appétit!

Mantecados conscientes: 100 % raw vegan

Mantecados conscientes: 100 % raw vegan

Polvorawnes: 100 % raw vegan

Polvorawnes: 100 % raw vegan

Pan de higos: : 100 % raw vegan

Pan de higos: : 100 % raw vegan

Rawsquillas: 100% raw vegan

Rawsquillas: 100% raw vegan

Turrawn Xixona: 100 % raw vegan

Turrawn Xixona: 100 % raw vegan

Turrawn de mazapán blanco: 100 % raw vegan

Turrawn de mazapán blanco: 100 % raw vegan

Turrawn de chocolate blanco: 100 % raw vegan

Turrawn de chocolate blanco: 100 % raw vegan

Turrawn crujiente de chocolate negro: 100 % raw vegan

Turrawn crujiente de chocolate negro: 100 % raw vegan

Turrawn de chocolate y coco con manzanas y bayas goji: 100% raw vegan

Turrawn de chocolate y coco con manzanas y bayas goji: 100% raw vegan

Orejones bautizados: 100% raw vegan

Orejones bautizados: 100% raw vegan

3 comentarios

  1. Pingback: Mousse verde de cacao con cerezas y nata de almendras | Kijimuna’s Kitchen

  2. mariana dice

    querida consol, tengo dos preguntas:
    yo me he preparado un pastelito crudivegano con la pulpa de un coco. crees que es too much? mucha grasa?.
    y mi otra pregunta es como hago la manteca de coco?, dices que con la pulpa hiciste la harina de coco, pero los otros ingredientes de donde salieron o como los sacaste? (el coco rayado y la manteca)

    • Hola, Mariana,

      pues todo va a depender de cuánta grasa comas cada día. Si sólo te comes esa grasa es día, dudo mucho que sea demasiada.

      Lo que me preguntas lo explico en la receta. Utilizo un extractor de zumos lento, para extraer el zumo del coco, que es la grasa. Sobr la pulpa, que sale del extractor bien molidita, eso es el coco rallado. Si además lo deshidratas y lo mueles, pues tienes harina de coco. Tod esto lo puedes comprar ya hecho en la tienda. A mí me parece interesante saber cómo se puede obtener en casa.

      Un abrazo,
      Consol

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