Dulces sin culpa, Recetas

Mis tortitas imperiales sin nada de culpa

Este año he decido dedicarle un taller monográfico a los dulces de Navidad. Generalmente, lo que me gusta hacer para Navidad es proponer un taller donde reinterpreto platos tradicionales navideños, con algún dulce incluido —bueno, confieso que son bastantes—, este año también lo haré, claro, menú raw Navideño completo en Espacio René. Pero como la experiencia me ha mostrado que año tras año triunfan mis turrones, he decidido ampliar el abanico de recetas dulces para estas fechas. El taller para aprender a preparar dulces navideños saludables será en el aula de cocina de Biospace, donde habrá más talleres monográficos los meses precedentes, el viernes 23 o el sábado 24 de este mes de octubre tendremos el taller de panes sin levaduras, sin gluten y sin horno y un mes más tarde, viernes 13 o sábado 14 de noviembre, el de quesos fermentados y curados.

Os iré contando más a medida que se acerquen las fechas, pero sí os avanzo que, como estoy desarrollando nuevas recetas para el taller de dulces navideños saludables, para el viernes 18 o el sábado 19 de diciembre , veréis que mis recetas van a ser estos días más caprichosas de lo habitual. No es que esté impaciente porque lleguen las fiestas, ¿eh?

Hoy quiero compartir una de mis reinterpretaciones de las tortas imperiales, sin nada de azúcares añadidos y con sólo grasas naturales y saludables. Una receta deliciosa muy sencilla de preparar y que podremos guardar en recipientes de cristal con tapa durante semanas paa cuando nos apetezca. Bueno, a mí no me dura tanto, la verdad. Pero sí que me dura unos días y es un dulce maravilloso que también podremos llevar con nosotros para cuando queramos hacer una pausa en el trabajo o un tentempié sano, sano si por ejemplo salimos a pasear y algún escparate con dulces “pecaminosos” nos tienta.

Para varios de los ingredientes, he utilizado fórmulas de otras recetas mías anteriores. Simplemente clica en el link del ingrediente y toma nota de lo que necesites para preparar estas deliciosas tortitas imperiales.

Aquí viene ya la receta; te avanzo que es tan suave que sorprenderá hasta a los paladares más finos. Ya me dirás si tengo razón pronto.

Ingredientes

1 T de almendras crudas, activadas, peladas y deshidratadas
40 g de chocolate negro raw
250 g de chocolate blanco
4 crepes coco joven, de unos 20 x 20 cm

Método de preparación

Para activar las almendras, lo primero que tienes que hacer es remojar las almendras crudas y sin pelar en agua filtrada durante 24 horas, cambiando el agua dos veces.

Una vez han transcurrido las 24 horas, enjuágalas, colócolas en un bol y cúbrelas con agua filtrada caliente, a unos 40 ºC. Puedes utilizar un termómetro de los que venden en las farmacias, si eres perfeccionista; o simplemente utiliza tu tacto: el agua debe estar caliente per no quemar.

Deja remojar las almendras durante unos 15 minutos y, pasado este tiempo, ya puedes empezar a pelarlas una a una. Simplemente haz presión con el dedo índice y pulgar de la misma mano hasta que la piel se desprenda.

Pela todas las almendras, enjuágalas rápidamente con agua filtrada y colócalas en las bandejas del deshidratador. Deshidrata a 38 ºC durante 14h a 18h o hasta que estén bien secas y crujientes al morderlas. Puedes usar las almendras de inmediato o guardarlas en botes de cristal con tapa durante meses.

Para esta receta, vamos a colocar las almendras bien deshidratadas en un bol y les vamos a añadir el chocolate negro raw derretido y atemperado. Si no sabes lo que es atemperar y para qué y cómo se atempera, lo tienes todo bien explicadito aquí. Mezclamos las almendras con el chocolate con la ayuda de una espátula hasta que estén todas las almendras cubiertas en chocolate. Extendemos las almendras en un papel de hornear y reservamos a temperatura ambiente hasta que se endurezcan. El chocolate negro raw debe ser sólo una cobertura muy finita, como una falsa piel.

Ahora vamos a cortar todos los crepes en cuadrados de 10 cm x 10 cm y reservamos.

Atemperamos el chocolate blanco en un bol y seguimos removiendo hasta que adquiera una textura de mousse muy suave. Cuando lleguemos a este punto, hay que actuar muy rápido, porque el chocolate empieza ya a cristalizar muy rápido y no nos dejará trabajar bien. Bien, antes de llegar a esta textura de mousse suave, asegúrate que tienes todos los cuadritos de crepe de coco separados en la superficie de trabajo. Cuando esté todo a punto, añade las almendras chocolateadas al bol de chocolate blanco raw con su textura ya muy cremosa y mezcla rápidamente.

Con una cuchara sopera, coloca porciones de las almendras a los dos chocolates sobre la mitad de los cuadritos de crepe de coco. Aplana un poco con la parte de atrás de la cuchara y tapa cada porción con uno de los cuadritos de crepe de coco sobrantes, un cuadrito cada una, presionando suavemente con los dedos para distribuir el chocolate de manera homogénea.

Deja reposar a temperatura ambiente hasta que se endurezca el chocolate. Puedes consumir de inmediato o guardar en botes de crista con tapa durante semanas e inclusos meses.

¡Bon appètit!

2 comentarios

  1. Wow!!! Ole, Ole, Ole!!! Consol t’has tornat a superar, no ens deixes de sorprendre!!! Muacs