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Living cookies, ideales para viajar

Living cookies

No hace mucho estuve unos días fuera de casa por cuestiones de trabajo. Últimamente tengo una agenda un poco apretada, ya ni siquiera viajo por placer o por ocio, sino que las pocas horas que tengo para dedicarlas a descansar o a descubrir cosas nuevas las hago coincidir con mi vida profesional. La verdad es que estoy más que feliz con esta situación en la que mi vida personal y mi vida laboral se van fusionando cada vez más, pues tengo la gran forturna de dedicarme a hacer algo que me apasiona y que amo con locura: compartir mis conocimientos con aquellas personas que quieren mejorar su vida a través de una alimentación lo más saludable posible, consciente y creativa.

Cada día que me levanto y cada noche que me retiro a descansar doy gracias a la vida  por haberme hecho este regalo, y os doy gracias a vosotros, que me seguís y que animáis a seguir compartiendo mi pasión con vosotros y que estáis ahí para recibir con tanto cariño y muestras de afecto lo que a mí me apasiona hacer. ¡Qué alegría y qué felicidad! Ni os lo imagináis.

Recuperando el hilo del viaje… Cuando viajo, me gusta viajar ligera de equipaje. No hay nada que me cause una mayor sensación de lastre, lentitud, pesadez y absurdidad que todos los objetos de los que nos quieren convencer que tenemos que rodeamos diariamente. Nos han educado a ser tan consumistas que hasta para viajar se nos ocurre ir cargados de cacharros: el secador de pelo, la plancha plegable, el cepillo de dientes eléctrico y, si sigues una dieta saludable, pues una batidora de viaje no te puede faltar…

Sinceramente, para mí, too much. Si voy a estar fuera solamente una semana o dos o incluso tres, pues puedo prescindir perfectamento de mil y un aparatos. Es más, es una experiencia agradable e incluso liberadora la de viajar con lo mínimo e imprescindible. Más tiempo para mí, para pasear y deambular en cuanto pueda y más ocasiones de probar lo que preparan los demás. Sobre todo, sabiendo que puedo tomar un zumo (aunque sea de naranja) en cualquier local de mi nuevo destino.

Esta última vez, en mi viaje a Madrid, me he quedado gratamente sorprendida con todos los lugares en los que me podía tomar un zumo o un batido de lo que yo quisiese —súper alimentos incluidos— y preparados de la manera más consciente y amorosa con extractores de zumo de presión en frío y alimentos de cultivo orgánico. Y si no pudiese tomar mis zumos por unos días, pues siempre están las frutas jugosas. ¿Para qué quiero más? Lo mejor es no obsesionarse demasiado con la alimentación, o acabaremos al otro lado de la salud mental. 🙂

Eso sí, me ayuda muchísimo llevarme preparados algunos dulces caseros energéticos y 100% salud para aquéllas horas en las que me apetece algo dulce y renovar energías. En este punto todavía no he encontrado nada que cumpla con lo que a mí me gusta: todo vivo, lo mejor combinado posible y sólo con los mejores ingredientes.

Así que me los preparo yo, no problem, no me da ninguna pereza, y mis dulcecitos se vienen conmigo en la maleta y en el bolso para disfrutarlos en mi viaje en el tren o para llevar como tenetempíé, merienda o desayuno. Ocupan muy poco lugar y son de vital importancia. Es más, si surge la ocasión, me encanta compartirlos.

Por algún motivo, últimamente me han dicho muchas veces que tengo un don. A mí me sorprende —y me divierte— mucho, porque cocinar como cocino a diario para mí es algo bien habitual y rutinario. Eso sí, le pongo mucho amor y toda la consciencia de la que dispongo. Pero, como parece ser que muchos coinciden en que tengo un don, pues me encanta poder compartirlo siempre que puedo. No hay nada más bello que la cara de sorpresa y alegría de la persona a la que le regalo un dulce. ¡Me encanta! La vida está para compartir y nuestros proyectos, no sólo el mío, debieran estar para proponer una mejora en nuestras vidas.

Si me sigues en los social media, habrás visto algunas imágenes que he ido compartiendo durante mi último viaje, tanto de los dulces que había llevado preparados como de los lugares nuevos para mí que he encontrado en Madrid donde preparan zumos y batidos vivos y que me han parecido inspiradores.

Como prometía en algunas de estas entradas, comparto hoy una de las recetas de las galletas que me acompañaron en mi viaje. Son unas cookies al estilo americano, pero preparadas con germinados y frutas desecadas y deshidratadas a la temperatura a la que yo siempre deshidrato, 38 ºC.

Son deliciosas y te permiten hacer las variaciones que te apetezca. Las que me llevé para el viaje las espolovoreé sólo con algarroba cruda en polvo. Pero cuando las preparo en casa me gusta ponerles trocitos de semillas de cacao y de algún fruto seco.

Pero no te avanzo más y aquí te dejo ya la receta. Espero que la disfrutes.

Living cookies ideales para viajar

Tiempo de preparación: 5 min Tiempo de cocción: no necesita Listo en: 24 horas
Para 1 persona

Ingredientes

Para la masa
2 T de semillas de girasol peladas, previamente germinadas
8 dátiles medjool, deshuesados
1 pellizquito de sal del Himalaya o de mar
1 C de canela en polvo
1 C de lúcuma (opcional)
1 C de algarroba en polvo
1 C de genjibre en polvo

Para decorar
1 C de palmyra jaggery en polvo (o tu azúcar preferido)
1 C de cacao nibs (trocitos de semillas de cacao)
5 nueces de macadamia, troceadas

Método de preparación

Para preparar esta receta necesitas germinar previamente semillas de girasol. Tómate unos seis días u ocho días (si es en invierno) para germinar. Mi método preferido es germinar en colador. Remojas las semillas en un bol con agua filtrada durante la noche o durante 8–12 horas. Descartas el agua. Las enjuagas bien y las colocas en un colador de malla fina suspencido en un bol. Tapas con un paño de cocina de algodón y dejas en un lugar tranquilo en la cocina. Ahora sólo tienes que esperar a que germinen bien. Sólo hay que esperar unos días y lavar la semillas cada 12 horas. Tus semillas estarán listas cuando las raíces tengan más o menos el mismo largo —o incluso el doble— que la semilla.

Una vez tengas tus semillas listas, combina con el resto de ingredientes para la masa en un procesador de cocina y tritura bien hasta conseguir un puré grueso.

Con la ayuda de una cuchara sopera, coloca cinco porciones de la masa en las láminas del deshidratador y dales forma circular de aproximadamente 1,5 cm de espesor y espolvorea con los ingredientes para decorar.

Coloca en el deshidratador y deshidrata a una temperatura de 38 ºC durante 12 horas. Da la vuelta y vuelve a deshidratar durante 12 horas más.

Ya están listas tus linving cookies. Las puedes guardar en la nevera en un recipiente de cristal con tapa durante varios días o envolverlas en papel de hornear para llevártelas contigo y disfrutaralas como tu tentempié ideal.

¡Bon apéttit et bon voyage!

11 comentarios

  1. Gemma dice

    Hola.
    Tiene muy buena pinta, tengo que empezar a germinar pero nunca lo he hecho y me da miedo… será una tontería pero ya sabes las cosas que nunca has hecho da reparo.
    Lo explicas muy bien y muy fácil.
    Muchas gracias

    • Hola, Gemma,

      pues las semillas de girasol se germinan de lo más facilito. Siempre y cuando no haya demasiado calor. Si hay mucho calor las semillitas húmedas puede que se pudran. Así que en verano mejor no germinar. El resto ya lo saben hacer ellas solitas.

      Un besito,
      Consol

    • ¡Jeje! De nada.

      Te respondo aquí tu otra pregunta: las compro en cualquier tienda bío. Suelen estar bine vivitas, a pesar de que le han quitado la cáscara. Así que está bien fácil esta vez, ¿no?

      ¡Un abrazo, bonita!
      Consol

  2. Natalia dice

    Por cierto, donde compras las semillas de girasol para germinar? en algún lugar del barrio?

    Natalia

  3. Madre mía Consol, te admiro infinito… eres una de mis musas, y no solo por tus recetas, sino por tu nobleza, humildad, sencillez… que evidentemente se refleja en tu cocina… Gracias por ser inspiración de muchos… Si te soy sincera, cuando comencé mi aventura hacia un cambio de alimentación y estilo de vida más saludable, a raíz de la enfermedad de mi padre… pasé de omnívora a vegetariana, después a vegana… y ahora esto casi en el 100% crudivegana… me lo pide el cuerpo, mi mente… He sufrido varias crisis de desintoxicación, pero es como si supiera que después de ellas viene algo mejor… porque las mejorías son extraordinarias!! Jamás pensé que se podría sentir uno de esta manera… a todos los niveles… la palabra es EN PAZ, y limpio! Gracias Consol, gracias Kijimunas – Kitchen, por estar ahí… Mil besos y abrazos y enhorabuena por todo!!

    • ¡Ooooh! Eva, muchas gracias por tu mensajito lleno de amor y vida. Me ha llegado directito al corazón 🙂
      Un placer compartir con personas como tú. Me encanta que me estimes como dices que me estimas. Eso sí que alimenta.

      ¡¡¡Un beso, bonita, y a sanarse todos!!!
      Consol

  4. jesusa dice

    Gracias por compartir esta deliciosa receta de galletas supersaludables y nutritivas, tanto para disfrutar en casa como cuando se tiene que viajar, es una excelente idea, tengo una duda las semillas de girasol se germinan con su cáscara o peladas?? Disculpa mi ignorancia, de antemano gracias, Un abrazo¡¡

    • Hola, Jesusa,

      gracias a tí por tu comentario. Sí, las semillas son peladas. Las cáscaras de las semillas de girasol yo no me las como… aún… ¡hehe!

      Un abrazo,
      Consol

  5. Maite dice

    Hola Consol, me encantan tus recetas y he decidido hacerme con un deshidratador, cual me recomiendas? Gracias por compartir tu sabiduría. Un beso.

    • Hola, guapa,

      cada vez hay más opciones en el mercado. Yo recomiendo Sedona o Excalibur. Aunque no son opciones de las más baratas.

      Todo va a depender del bucget que tengas.

      Mira, te recomiendo que le preguntes a mis amigos de http://renelectrodomestics.com

      Tienen muchos modelos, sencillos y completos. Y de todos los precios.

      Un abrazo,

      Consol

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