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Mousse de menta, estevia y algas

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Hoy te propongo un postre cargado de clorofila, fresco y aromático. Lo he llamado mousse de menta, estevia y algas. Atesora las propiedades digestivas y calmantes de la menta con las propiedades medicinales de la estevia, la clorofila y los innumerables beneficios nutritivos de las algas.

Uno de los ingredientes clave de este sencillo postre es el musgo irlandés, o carrageno, un alga marina cartilaginosa con un muy suave sabor a crustáceo, fuente de vitaminas A y B2, zinc, fósforo y un alto contenido en fibra, vitamina B1, calcio, magnesio, hierro y yodo. A la hora de consumirlo, se puede hidratar durante unos cinco minutos y servir en ensaladas o revuelto en sopas, cremas y guisos. Se puede rebozar y freir. Gracias a su poder gelificante se utiliza como estabilizante o espesante en la elaboración de salsas y confituras, bien sea cocinándolo o en crudo, como en esta receta.

Otro de los ingredientes clave de este postre es la espirulina, un alga de lago microscópica de color verde–azul. La espirulina es el alimento más rico en betacarotenos, con la mayor fuerza antioxidante y anticancerígena. También es rica en hierro, magnesio, vitaminas B12, C, K y proteina. La encontrarás en herbolarios; aunque no es imprescindible, le confiere a este mousse su color verde azulado.

Así que te dejo ahora con este postre sencillo y sin secretos de elaboración, aunque sí lleno de los secretos beneficios de sus valiosos ingredientes terrestres y marinos.

Tiempo de preparación: 5 min. Tiempo de cocción: 2 min. Listo en: 4h.
Para 6 personas

Ingredientes

Para el mousse de menta
1 taza de musgo irlandés, remojado durante 1 hora, el agua descartada
10 hojas de estevia
25 hojas de menta
10 gotas de extracto de menta piperita
1 c. pequeña de espirulina, en escamas
250 ml de crema de almendras
1 c. pequeña de semillas de vainilla
1 aguacate maduro, pelado y deshuesado
1/2 lima dulce, el zumo
1/2 taza de agua de manantial

Para el mousse de chocolate blanco
100 gr de manteca de cacao
1/2 taza de leche de coco
1 c. sopera de néctar de ágave (ó 5 gotas de extracto de estevia)

Método de preparación

Para el mousse de menta
Colocar todos los ingredientes en la batidora y batir hasta conseguir una crema homogénea. Reservar en la nevera unas tres horas mínimo.

Para el mousse de chocolate blanco
En una cazuela, fundir la manteca de cacao a fuego lento. Retirar del fuego cuando le falte aún un poco por derretir. Añadir el ágave y remover hasta que se disuelva. Añadir la leche de coco y remover vigorosamente hasta que los ingredientes se mezclen de manera homogénea y formen una crema. Usar la batidora si es necesario.

Servir el mousse de menta en copas de helado. Añadir el mousse de chocolate blanco en el centro y utilizar un palillo para mezclar los dos mousses. Colocar en la nevera una hora más y decorar con unas hojitas de menta antes de servir.

Bon appétit!

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