Dulces sin culpa, Recetas

Crema frugicatalana con frutos silvestres

Donde yo vivo, y de donde soy, no hay fiesta que no se celebre con un dulce para la ocasión. Así, el día de la madre, todas las pastelerías se llenan de tartas Massini, en Pascua tocan  buñuelos y rosquillas, para Todos los Santos hay panellets y huesos de santo por todas partes e incluso castañas y boniatos al horno, para los Santos Patrones existen los roscones varios (tortells) o volantes, y para el día del Patrón —Sant Jordi— o el Día Nacional, hay pastelitos de crema quemada con barras de gelatina roja, o panecillos salados con las cuatro barras rojas.

Como el Día Nacional de Catalunya fue hace poco, todos los escaparates pasteleros se llenaron de amarillos y rojos comestibles durante unos días. Donde yo vivo, por buena a mala suerte, abundan las pastelerías tradicionales donde se encuentran los pastelitos más deliciosos, seguramente, poco recomendables. El único plus es que estos sitios ofrecen refinados y azucarados de lo más artesano. Ojalá hubiese también opciones saludables y conscientes en los mismos escaparates. No hay que perder la esperanza, yo estoy segura que ese día va a llegar pronto. Ya lo veo, lo mismo que he visto a mis alumnos abrir negocios de alimentación y restauración saludable aquí y allá y empezar a revolucionar su entorno. Vamos a ganar, estoy segurísma; y desde mis clases y talleres, yo voy a seguir aportando ese granito, incansable, a la divulgación de la alimentación consciente y saludable.

En fin, pero todos sabemos que la comida entra por los ojos, ¿verdad? Y aunque pueda parecer una tortura pasear, o simplemente pasar de largo en el día a día, ante este “paraíso” de golosinas no saludables, seguramente, si me conoces y me encuentras por la calle, igual estoy pegada al escaparate de una de estas pastelerías, una de mis debilidades del pasado.

Pero como todo pasado superado, la debilidad es ahora mi fortaleza, y me puedo dedicar ahora a admirar formas y colores, y a alabar la pericia y la habilidad pastelera de los artesanos de estos locales y sus dulces preciosos. Me divierte y, a veces, hasta me inspira. Como en la receta de hoy, en la que inevitablemente han salido a relucir los colores pasteleros de estos últimos días.

Pero, ya sabes, aquí es todo sanito y, lo mejor, si algún día se te antoja un dulce del pasado, mira, aquí tienes un sustituto delicioso preparado a base de frutas que no le envidia nada a la crema catalana o la crema pastelera. Lo mejor, es otra de mis recetas “pim pam”, se prepara en un momento y… ni te cuento lo deliciosa que está, sana y ligera, ideal a media mañana o como merienda.

Aquí viene la receta.

Crema frugi–catalana con frutos silvestres

Crema frugicatalana con frutos del bosque

Para 2 personas

Ingredientes

Para la crema frugicatalana
1 melocotón de viña grande, con la piel y sin la semilla
1 mango, pelado y sin la semilla
1/8 c de cardamomo, recién molido
1/4 c de semillas de vainilla en polvo
2 C de aceite de coco virgen extra crudo

Para decorar
Frutos silvestres al gusto (grosellas rojas o negras, frambuesas, fresitas, arándanos, physalis…)
Hojitas de hierbas aromáticas al gusto (tomillo, salvia, menta)

Método de preparación

Batir todos los ingredientes para la frugi–crema catalana en una batidora de vaso, servir en cazoletas de crema catalana o similar, y reservar en la nevera durante un par de horas para que el aceite de coco gane consistencia. También puedes preparar la crema por la noche  y consumir al día siguiente.

A la hora de servir, decorar con los frutos silvestres y las hojas de hierbas aromáticas al gusto y disfrutar del mejor dulce sin culpas.

¡Bon appétit!

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