Esta receta es un remake de una receta tradicional italiana, pero en su versión cruda, para que podamos beneficiarnos de todos los nutrientes de sus ingredientes en su estado más puro.
Desafortunadamente, los hábitos culturales nos han llevado a cocinar los alimentos que consumimos en su totalidad (o casi en su totalidad), deprivándonos de la mayor parte de sus nutrientes y enzimas tan necesarios para nuestra salud.
Al consumir alimentos cocinados y procesados el cuerpo reacciona con lo que se conoce como leucocitosis postpandrial. La leucocitosis postpandrial (o leucocitosis digestiva) es el aumento de leucocitos después de comer alimentos cocinados/procesados. Se trata de una respuesta inmunitaria que indica que el cuerpo está defendiéndose de compuestos que identifica como amenazas. ¡Curiosamente, no ocurre después de comer alimentos crudos! Cuidar del sistema inmune es clarísimamente una razón de peso para añadir crudos a la dieta… O, finalmente, para dejar de comer cocinado. Cada vez son más los biólogos, médicos y profesionales de la salud que reconocen que las enfermedades degenerativas y las inflamatorias no debieran existir con una nutrición y una calidad de vida adecuadas —sin polución, sin estrés, practicando ejercicio.
Es por esto que éste, y otros platos de Kijimuna’s Kitchen, siguen una línea claramente crudivegana. Lo puedes tomar tal cual, a temperatura ambiente, o puedes calentarlo a temperatura baja durante unos 5 minutos: en el horno a 50 °C y la puerta del horno entreabierta. Lo ideal, para no destruir las tan preciadas propiedades de los alimentos, es que la temperatura (si es que calientas tus alimentos) no sobrepase los 42 °C.
Y, tú, ¿qué opinas? ¿Crudo? O, ¿no crudo? To be? Or, not to be?
Tiempo de preparación: 15 min. Tiempo de cocción: no necesita. Listo en: 15 min.
Para 2 personas
Ingredientes
Para las berenjenas
1 berenjena
1/2 limón, el zumo
1 pellizquito de sal marina
Para la salsa
4 tomates maduros
6 tomates secos
1/2 chalota pequeña
1 ajo, chafado y con la piel
1/2 limón, el zumo
1/2 taza de avellanas, remojadas durante la noche
2 c. soperas de aceite de oliva
1 c. pequeña de orégano
Método de preparación
Cortar las berenjenas a rodajas finas (unos 3 mm de grosor), colocar en una fuente de cristal o barro y sazonar con el limón y la sal. Mezclar masajeando suavemente con los dedos y dejar reposar mientras preparamos la salsa de tomate.
Para la salsa de tomate, combinar todos los ingredientes troceados en una batidora de jarra y batir hasta obtener una crema homogénea.
Servir las rodajas de berenjena en platos y decorar con la salsa y unas hojitas de perejil.
¡Bon appétit!


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